De las uvas palomino fino surge un vino generoso criado y envejecido en botas de roble durante más de treinta años, siguiendo el tradicional sistema jerezano.
De color caoba oscuro y aroma embriagador y elegante, guarda los rasgos característicos de las más añejas soleras. Su cata revela un carácter suave y mucho cuerpo.
NOTA DE CATA:
Caoba viejo, brillante, vivo, agradable.
Redondo, profundo, matices a roble viejo, con olor a nueces.
Suave, permanente, con mucho cuerpo, a roble y nueces, «clásico».
GRADUACIÓN:
20º
DISFRUTE
Quesos viejos, frutos secos, carnes, consomés.
Sírvalo entre 12 y 14º C en una copa de vino blanco.